Se enciende la luz frontal. Al fondo se observa una banda sobre una tarima y en el centro, un pozo armado con palos de madera. Se escucha una voz: "Traigo agua para vender...", todas las miradas se dirigen hacia el hombre que canta. Se ubica en el centro del escenario, cerca del pozo, mientras continúa la canción:
"Y la lluvia cae sobre mí.
¡Ah! Con cuánto esfuerzo conseguí Este poquito de agua para beber.
Y aunque grito con furor: ¡Compradme agua! Ninguna voz a mi grito responde.
¿No habrá nadie que acuda sediento
Y me la pague y se embriague con ella?
(¡Compradme agua, perros malditos!)".
Entonces, de súbito, cambia el ritmo. De cada lado del escenario, empiezan a salir dos personas. Un total de cuatro. El primer grupo llega al centro, se ubica cada uno en los extremo de la armazón del pozo. Se observan fijamente a los ojos, se agachan y sustraen, al mismo tiempo, un palo. Lo toman y dan un fuerte golpe en el suelo al unísono. Acto seguido, comienzan a transformarse en sus personajes: las putas.
"¡Si pudiera tapar ese agujero!
Hace poco soñé que la sequía
Siete años duraba
"Y gota a gota el agua yo medía.
¡Dame agua!, la gente gritaba.
Pero yo, antes de darles de beber.
es miraba la facha Para ver si me gustaba. (Los muy perros, ¡cómo se morían de sed!)".
Luego, pasa el segundo grupo, el tercero, el cuarto. Finalmente, el último grupo sale, sustrae su palo y da un fuerte golpe. Todos se congelan. Grupos de personajes desplegados por todo el escenario.
"Ávidos como la hierba seca
Prendidos a las ubres de las nubes
Saciáis hoy vuestra sed
Sin preguntar cuál es el precio.
Y yo grito: ¡Compradme agua!
Pero ninguna voz a mi grito responde.
¿No habrá nadie que acuda sediento
Y me la pague y se embriague con ella?
(¡Compradme agua, perros malditos!)".
Culmina la canción. Se presenta el hombre que ha estado cantando: es Wang, el aguatero de Se-Chuan. Detrás de él yacen las imágenes congeladas de su pueblo, gente mala. La esperanza se ha perdido. Pero de la nada, las miradas del público se dirigen hacia arriba, mientras observan con estupor tres telas blancas hacer del techo y de ellas descienden tres individuos, tres dioses. Se presentan ante Wang e indican que están en busca de un alma buena.
A continuación, se escucha: "¡Listo!". Es la voz de la sub directora del grupo de teatro Ucab (Tucab), Ana O'Callaghan, anunciando el fin del ensayo de la obra El Alma Buena de Se-Chuan del dramaturgo y poeta alemán Bertolt Brecht, cuya presentación se espera para inicios del mes de octubre.
A continuación, se escucha: "¡Listo!". Es la voz de la sub directora del grupo de teatro Ucab (Tucab), Ana O'Callaghan, anunciando el fin del ensayo de la obra El Alma Buena de Se-Chuan del dramaturgo y poeta alemán Bertolt Brecht, cuya presentación se espera para inicios del mes de octubre.

