domingo

La historia de un alma buena

En la oscuridad todos permanecían expectantes. Eran las siete en punto y la impaciencia comenzaba a impregnar la sala. En las butacas, la incertibumbre aumentaba con el paso de los minutos; detrás del telón, lo hacían los nervios. De repente, un sonido desgarró el silencio. Poco a poco, comienza a cobrar fuerza. Una batería, una guitarra y un saxofón se unen en una melodía.

Se enciende la luz frontal. Al fondo se observa una banda sobre una tarima y en el centro, un pozo armado con palos de madera. Se escucha una voz: "Traigo agua para vender...", todas las miradas se dirigen hacia el hombre que canta. Se ubica en el centro del escenario, cerca del pozo, mientras continúa la canción:


"Y la lluvia cae sobre mí.
¡Ah! Con cuánto esfuerzo conseguí Este poquito de agua para beber.
Y aunque grito con furor: ¡Compradme agua! Ninguna voz a mi grito responde.
¿No habrá nadie que acuda sediento
Y me la pague y se embriague con ella?
(¡Compradme agua, perros malditos!)".

Entonces, de súbito, cambia el ritmo. De cada lado del escenario, empiezan a salir dos personas. Un total de cuatro. El primer grupo llega al centro, se ubica cada uno en los extremo de la armazón del pozo. Se observan fijamente a los ojos, se agachan y sustraen, al mismo tiempo, un palo. Lo toman y dan un fuerte golpe en el suelo al unísono. Acto seguido, comienzan a transformarse en sus personajes: las putas.


"¡Si pudiera tapar ese agujero!
Hace poco soñé que la sequía
Siete años duraba
"Y gota a gota el agua yo medía.
¡Dame agua!, la gente gritaba.
Pero yo, antes de darles de beber.
es miraba la facha Para ver si me gustaba. (Los muy perros, ¡cómo se morían de sed!)".

Luego, pasa el segundo grupo, el tercero, el cuarto. Finalmente, el último grupo sale, sustrae su palo y da un fuerte golpe. Todos se congelan. Grupos de personajes desplegados por todo el escenario.


"Ávidos como la hierba seca
Prendidos a las ubres de las nubes
Saciáis hoy vuestra sed
Sin preguntar cuál es el precio.
Y yo grito: ¡Compradme agua!
Pero ninguna voz a mi grito responde.
¿No habrá nadie que acuda sediento
Y me la pague y se embriague con ella?
(¡Compradme agua, perros malditos!)".

Culmina la canción. Se presenta el hombre que ha estado cantando: es Wang, el aguatero de Se-Chuan. Detrás de él yacen las imágenes congeladas de su pueblo, gente mala. La esperanza se ha perdido. Pero de la nada, las miradas del público se dirigen hacia arriba, mientras observan con estupor tres telas blancas hacer del techo y de ellas descienden tres individuos, tres dioses. Se presentan ante Wang e indican que están en busca de un alma buena.

A continuación, se escucha: "¡Listo!". Es la voz de la sub directora del grupo de teatro Ucab (Tucab), Ana O'Callaghan, anunciando el fin del ensayo de la obra El Alma Buena de Se-Chuan del dramaturgo y poeta alemán Bertolt Brecht, cuya presentación se espera para inicios del mes de octubre.

viernes

Alessandro Baricco: "La guerra es un infierno, pero bello"


El Grupo Teatro Ucab (Tucab) se propone darle vida a la adaptación de la Ilíada del escritor italiano Alessandro Baricco


"Lo que hizo a la Ilíada fue algo fantástico porque tomó este texto antiguo, este cantar antiguo y lo adaptó a una época nueva" comentó Yvonne Brionnes, estudiante del sexto semestre de Comunicación Social en Universidad Católica Andrés Bello y participante en el montaje de la pieza.
Así mismo, también comentó respecto a la vigencia de la pieza. "Me parece que actualiza la Ilíada porque trae las narraciones de los personajes a primera persona, lo cual hace que la historia sea mucho más cercana al público que la escucha".
En cuanto a la selección de este texto como pieza para montarse el año que viene, uno de sus intérpretes, Isaac Pérez Sosa, comentó: "la pieza tiene un sentido de actualidad, respecto a lo que se habla del comportamiento humano con relación a la guerra. Se observa el conflicto entre los dos bandos, que como dice él al final de la pieza, es una visión de la guerra que se mantiene actual".
La clave de su éxito, según Brionnes, yace en la característica de actualidad que posee la adaptación preservando la mística y la profundidad del texto Homérico. "Es simplemente más actual, la gente puede identificarse más libremente con los personajes. Todo el mundo puede encontrar una forma de identificarse porque todos los personajes tienen características diferentes, muy propias de los seres humanos. Esa limpieza del lenguaje le da más vigencia".

Otra participante en este montaje es Caterina Nastassi, estudiante del sexto semestre de Comunicación Social, quien interpreta el papel de Briseida; ella comenta que lo que permite que estas piezas trasciendan en el tiempo, es el tema de la guerra, lo que la inmortaliza de alguna manera y, por ende, la convierte en algo más actual. "Son temas que no mueren"

lunes

Jorge Patiño: “Me gusta llamarla la superviveza del más apto”

La Picardía Del Venezolano o El Triunfo De Tío Conejo, es un libro que invita al análisis y a la comprensión, no a la discriminación.
Antonio de Oliveira, estudiante de Comunicación Social,  se copia en los exámenes, se come la luz roja de un semáforo, no avisa a las cajeras cuando les da un vuelto superior al indicado, empuja a la gente en el Metro para adelantarse en las colas, roba el cable de sus vecinos; estas actividades son ejemplos de lo que el psicólogo Axel Capriles llama "la picardía del venezolano"
Capriles luego de viajar a Zürich en 1982, y tras hacer 28 encuetas, se dio cuenta de que la percepción de los pícaros, en los venezolanos, es muy distinta a la de otros lugares en el mundo. Para él: “Son dos perspectivas culturales divergentes”. En su libro, explica: “La viveza es un valor cultural. Lo que particulariza nuestra sociedad es la celebración de la astucia, la chispa y la viveza (...) En un país ahogado por las normas rígidas y la burocracia, la astucia es una función de adaptación indispensable para sobrevivir. Si no somos suficientemente vivos la podemos pasar muy mal”. 
“Me gusta llamarla la superviveza del más apto”, opina Jorge Patiño, estudiante de Comunicación Social, quien afirma que para sobrevivir en Venezuela se debe ser vivo.
Durante las 185 páginas del libro de la editorial Taurus, del año 2008, el lector construye un concepto global de lo que es la picardía del venezolano y de cómo se originó en la historia. Viaja, a través de palabras, desde España hasta el caudillismo en Venezuela, pasando por los estereotipos de la literatura universal. Es un libro que las personas sin una mente dispuesta al entendimiento no apreciarían, porque más que una crítica a la cultura el autor trata de argumentar razones para comprender la realidad venezolana actual.
Sin duda, es un tema controversial  y del cual todos tienen una perspectiva diferente. Para Federico Betancourt, estudiante de Derecho: “La viveza es parte de lo que nos tiene sumidos en todos los problemas que tenemos, el querer solo salir adelante y pisar a todo el que se nos ponga en frente nos ha llevado a olvidarnos de nuestros principios y valores morales solo para conseguir dinero con el cual poder sentirnos superiores.
Antes de finalizar la lectura, el autor hace algunas reflexiones que engloban el trasfondo del libro: “La comprensión y solución de nuestros más acuciantes problemas sociales no saldrán de su estancamiento hasta que no (…) lleguemos al fondo de las actitudes colectivas que soportan el orden económico y político”. 

domingo

Pedro Páramo: una irrealidad existente


Al hablar de la literatura contemporánea no podemos pasar por alto a Juan Rulfo, escritor mexicano que con su única novela, Pedro Páramo, se ha ganado el reconocimiento mundial. Esta narración, publicada en 1955, llegó rompiendo los esquemas literarios de la época y convirtió a Rulfo en uno de los principales representantes del llamado realismo mágico. En este relato, el lector se sumerge en un mundo de imágenes que le permiten reproducir en su mente cada detalle que allí se presenta.
La lectura comienza con la promesa que Juan Preciado le hace a su madre, antes de que ella muera, de ir a Comala a buscar a su padre. Así pues, Preciado se dirige al pueblo para emprender la búsqueda de Pedro Páramo. Juan Preciado, que intenta ver a Comala con los ojos de su madre, se encuentra con un vecindario casi inexistente: desolado y lleno de fantasmas, carcomido por el pasar del tiempo, seco como una tierra muerta y habitado por ánimas en pena. Los personajes que interactúan con Preciado van contando historias del pueblo; los recuerdos de una Comala llena de energía y de habitantes se entrelazan con la Comala desolada de la realidad y dan a conocer al lector la vida de Pedro Páramo: su infancia, su adultez, sus decisiones, sus recuerdos, sus aspiraciones y su carácter. 
El lector debe ojear de manera escrupulosa para percibir y comprender los sucesos que se narran en distintos tiempos verbales. El presente, que refleja la llegada de Juan Preciado, se combina con el pasado, representado por los recuerdos de las ánimas que habitan el pueblo. De la narración se desprenden las vivencias de los personajes revelando así la cultura de un pueblo: la economía, la religión y la política. Estos elementos dan paso al lector para que realice un análisis de las acciones llevadas a cabo por los protagonistas. 
Así pues, quien estudia la obra queda inmerso en una lectura que no solo da paso a un mundo fantástico, construido a través de la combinación de la realidad con la fantasía sino a través de la cual se le vincula con los sentimientos y emociones: la aspiración, la desilusión, la violencia, la fe, la incredulidad, el poder, la sumisión y el amor. Estos, representados por cada personaje, se funden con los propios sentimientos del lector permitiendo una final conexión entre la fantasía y la realidad.

viernes

FIA: el exclusivo espacio del arte

La exposición de obras que emana maestría

Con una vivencia plena de los colores, son recibidas las personas que llegan al recinto ferial del hotel Tamanaco InterContinental; esta vez, para ser espectadores de las obras que son expuestas por treinta y tres galerías dispuestas desde este 15 y hasta el 20 de junio en el salón. La cámara de cromosaturación, una de las mayores obras de arte del artista venezolano Carlos Cruz-Diez da la bienvenida a quienes participarán en la XX edición de la Feria Iberoamericana del Arte (FIA).



Personas jóvenes y mayores ingresan al salón en el cual se exponen, inmediatamente después de la cámara de cromosaturación, cuadros de diversos artistas, una escultura en el medio de la sala la divide en dos. Más adelante, está el lobby donde todos los asistentes de detienen para proceder a comprar sus entradas. 


Una vez entregadas las entradas, los concurrentes se adentran en una de las experiencias más esperadas del año, y es que la FIA es un espacio en el que los exponentes de las artes visuales han presentado sus obras, por más de veinte años. Allí, las personas conocen más de cerca a los artistas, los investigadores observan los ejemplares y los inversionistas se dedican a comprar.


Afiche
Al bajar unas escaleras, se encuentran varios stands de diversas fundaciones que aprovechan la oportunidad para darlas a conocer y obtener fondos a través de la venta de diversos artículos. Una señora camina hacia el puesto de venta de una de las instituciones más importantes de Venezuela: Senos Ayuda, comienza a ver las camisas que están vendiendo y se dispone a comprar algunas. La fundación hizo una alianza con diversos diseñadores quienes intervinieron las piezas con sus diseños.

Al pasar los stands los asistentes comienzan a caminar entre las obras de arte llevadas por los expositores: cuadros, afiches, fotografías, esculturas y adornos que son vendidos en la exhibición. Entre las más cotizadas se encuentran las de los diseñadores: Jacobo Borges, Manolo Valdés, Jesús Soto, Luisa Ritcher y Cruz-Diez, de este último se pueden ver piezas durante todo el recorrido del salón. En uno de los puestos tienen una mini cámara de cromosaturación del artista, un señor se acerca y pregunta el precio de la misma, el vendedor, muy amablemente, responde: “Tiene un valor de cincuenta y cinco mil dólares”.

Los precios de las piezas oscilan entre los mil y cien mil dólares, las personas compran las de sus artistas preferidos en un ambiente lleno de un inconfundible olor a arte; las obras sugieren la habilidad, el ingenio, la creatividad, el talento y la capacidad de los protagonistas de esta feria.

Los individuos van y vienen por toda la sala, deteniéndose a observar cada cuadro, adentrándose en cada escultura y admirando cada fotografía, hablando entre sí y con los representantes de las galerías, quienes les dan la información correspondiente de la obra solicitada.

Una señora le dice a su compañera: “Esperaré con ansias la feria del año que viene, quiero volver a vivir esta experiencia”. El día finaliza y las personas abandonan el recinto pero con la complacencia de haber presenciado el producto del ingenio de los más destacados artistas del mercado internacional.